IMACEC positivo, luces de recuperación y esperanza

Nuestra alicaída economía ha visto reflejado su deterioro en los últimos 8 meses mediante el IMACEC (índice mensual de crecimiento económico) negativo, un índice que mide o resume la actividad de los distintos sectores que integran la economía nacional durante un mes y que es calculado y entregado, el primer día hábil de cada mes por el Banco Central. Esta negatividad permanente, ha ido desmoronando la ilusión de una pronta mejoría para comenzar la ansiada reactivación económica que Chile necesita. Cabe recordar que este indicador comenzó a disminuir inicialmente con el estallido social y posteriormente el mercado recibe un tremendo golpe que es la pandemia, un efecto inesperado que causó el derrumbe globalizado de todas las economías en más o menor medida, ya que no hay regla económica que ayude a mermar los efectos de tal imponente mal, que desarticula la capacidad financiera del país y de sus habitantes ante la confinación obligatoria del trabajador y cliente, generando una suerte de parálisis artificial al sector productivo.

Pero sorpresivamente, se vislumbró el mes pasado la tan esperada reactivación económica, el INE (Instituto Nacional de Estadísticas) entregó datos positivos que auguraron un posible repunte en el IMACEC, donde la producción Industrial sumó una segunda alza mensual consecutiva del 3,5% y la actividad comercial creció más de un 15%, lo que no ocurrió pese a los vaticinios de los expertos y octubre cayó nuevamente, volviendo a desmotivar al mundo empresarial. Pero este lunes por fin se presenta un efecto aliviador, el que hoy se ve reflejado con un positivo 0,3% en comparación a igual mes del año anterior, según lo indica el Banco Central, quien destacó el crecimiento del comercio, compensado en parte, por la caída de los servicios y la producción de bienes.

Lo cierto es que una Golondrina no hace verano, pero da esperanza para este 2021, que es lo que necesitamos los chilenos para enfrentar este mal que nos azota y que tal como lo hicimos en las catástrofes de 1986 y 2010, saldremos adelante y más fortalecidos.

Marcelo Ortiz Breitler

Director de la Escuela de Ingeniería Comercial

Universidad Bernardo O’Higgins