UBO elimina cables aéreos en los campus Rondizzoni

Con el objetivo mejorar la infraestructura del sector, la UBO desarrolló la construcción de diferentes ductos subterráneos (poliductos) y cámaras de inspección, para proveer los servicios de telecomunicaciones y de electricidad de forma subterránea, eliminando de esta forma el cableado aéreo, en los campus Rondizzoni I y II.

Este proyecto, se planificó desde el segundo semestre del 2018, iniciando los trabajos en octubre de 2019. La planificación implicó coordinación con el área de grandes clientes de ENEL, las siete compañías de telecomunicaciones que tenían tendido aéreo en el sector y con la Dirección de Pavimentación de la I. Municipalidad de Santiago. En la ejecución también se coordinó con Aguas Andinas y Metrogas.

Sergio Bascuñán, jefe de Proyectos de Infraestructura, afirmó que: “Nos estamos adelantando  a la nueva normativa que todavía no tiene reglamento, por lo cual realizamos estas mejoras de forma voluntaria al entorno, recién ahora se está legislando en el ministerio de vivienda respecto a estos cambios que deben realizar las construcciones a su entorno, por lo tanto, nos estamos adelantando a la calidad y mejoras sustantivas en el barrio”.

Se utilizó cable de cobre y fibra óptica, esto es de suma importancia, ya que las comunicaciones están migrando a fibra. Al ser las redes soterradas aparte de la mejora estética del entorno, que es lo más notorio, son seguras para el peatón, no hay riesgo de electrocución o de daños por cortes de cables. También cambia la forma de trabajar de las compañías, en las redes aéreas es prácticamente ilimitada la cantidad de cables a instalar en cambio al ser subterráneo es limitada, para instalar un nuevo cable primero tiene que retirar el anterior.

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